Parajes naturales Chella

El Salto de Chella es el paraje más emblemático de todo el término, cada vez que alguien hace referencia a Chella no puede evitar hablar de la espectacular cascada de 25 metros de altura localizada en el cauce del río Sellent a su paso por la localidad. Si bien su belleza es el principal atractivo de este paraje, no se puede obviar los encantos que encierra los alrededores como las ruinas de la central electrica, "la cueva que llueve" o "el paraiso". En la actualidad, el acceso a la parte baja del Salto se encuentra muy deteriorada y abandonada relegando sus "secretos" solo a aquellos que deciden bajar por su cuenta y riesgo, pero no siempre ha sido así. A principios del siglo XX este idílico lugar vivió su edad de oro al servir de base para fábricas de papel, molinos y la Fábrica de la Luz. Primero se establecieron allí una familia de apellido Soler proviniente de Ontinyent quienes trabajaron durante muchos años y llegaron a echar raices en nuestro pueblo, hoy en día aún perdura en sus descendientes el apodo que se les dió entonces "Papeleras". Más tarde se fundó la fábrica de la luz de Valiente, Ferrando y Compañía tal y como relataba Valeriano Bellver en el libro de fiestas de 1987. Esta central, inaugurada en 1909 permitió a Chella obtener energía hidráulica y prescindir de la que hasta entoces abastecía el pueblo obtenida del petróleo. Poco despues pasaría a abastecer a otros pueblos como Bolbaite, Cárcer, Villanueva de Castellón, Alberique, Alginet, Carlet o Alcudia de Carlet entre otros. Durante todo este tiempo, la familia Ferrando, quienes construyeron junto a la fábrica una casa de verano, invitaban durante las vacaciones a sus amigos del pueblo celebrando fiestas con fuegos artificiales y demás hasta la conocida como Riada de San Miguel, el 29 de Septiembre de 1919, que provocaría innumerables daños a las instalaciones de la central. Aunque fue reparada, los elevados costes dieron como resultado que la central ya no fuera rentable y fue vendida a Volta S.A. quienes la desmantelaron para evitar la competencia. Después de eso, Ricardo Giner "Chavas" adquirió los terrenos construyendo allí un molino y durante cierto tiempo se hizo cargo de limpiar y mantener la zona recuperando todo lo que no estaba demasiado deteriorado pero luego la zona cayó en el olvido y se teme que como ya dijo Valeriano Bellver "otra vez se ha hundido todo, y esta vez parece que para siempre.". Sería desde luego una gran pérdida para el pueblo pues muchas personas aún recuerdan con cariño todo lo que allí han vivido, la bajada serpenteante pasando por el molino gasta la antigua fábrica de la luz, "la cueva que llueve" donde debido a las filtraciones de la cascada existen innumerables goteras que a traves del tiempo han ido formando estalactitas y estalagmitas y al otro lado "El Paraiso" donde por la humedad y la protección natural una exuberante vegetación se ha abierto paso creando un micro ecosistema de grán belleza.
Vértice Geodésico nº 348 en altura de la Comunidad Valenciana, Montot, con 419 m de altitud,
A mediados del siglo XVIII se descubrió un manantial de agua a pocos kilómetros del núcleo urbano, hasta entonces el agua de regadío y de consumo no era un recurso abundante y Chella esba muy limitada. Con este hallazgo, se propició que la localidad pudiera expandirse económica, agricola y demográficamente al haber encontrado una fuente abundante de agua para regadío y consumo. Para elló se excavó en la pared de la roca un tunel que permitiría acceder al recurso de una forma cómoda e incluso en época de sequía. Este tunel fue ampliado y reformado en años posteriores. Para el aprovechamiento del nacimiento se construyó una acequia de más de 3 Km que lo conectaba con el pueblo, esta, es conocida como la "Sequia Madre" ya que de ella parte el entramado de acequias que llevan el agua a todas las zonas de regadío de Chella. En los últimos años se ha remodelado el entorno convirtiendolo en un lugar turístico de grán valor donde han sido construidas barbacoas, bancos, fuentes y aseos que los visitantes pueden aprovechar para pasar sus vacaciones. Además es el punto final de la ruta de senderismo PR-V 113 de 4,2 Km, de dificultad fácil, un tiempo estimado de 1 hora y 20 minutos y un desnivel de más de 100 metros localizado sobre todo en su fase final. Esta ruta atraviesa enclaves de gran belleza y valor paisajístico como el "Gorgo Catalán" en Anna, una Vereda Real, "Las Simas" de Chella, "La Fuente" y "La Playa Salvaje" para terminar en el Abrullador.
Saliendo de Chella por las Eras, dejando el polideportivo a la derecha y tomando el desvío que lleva al Abrullador se encuentra a unos 500 metros la Playa Salvaje, un lugar idílico desde hace muchos años, para los visitantes. Las aguas procedentes del Abrullador, frescas y limpias son un regalo en los días de verano. Los visitantes pueden encontrar allí un pequeño azud que contiene las aguas formando un pequeño lago donde nadar y divertirse. Construido originariamente como balsa de riego para los labradores, este paraje se fue convirtiendo en un lugar idoneo donde pasar el día. Varias remodelaciones a lo largo de los años han dejado un fuente y bancos donde descansar.
Las cuevas del turco están situadas a poco más de medio kilómetro del núcleo urbano bajando por "La Fuente" y a unos 200 metros después de pasar la depuradora. Fueron creadas en la época de Al-Ándalus entre los años 711 y 716 por la población árabe que fundó el pueblo como alquería musulmana. Existen otras cuevas similares en Bocairent y Ontinyent Son un conjunto de entre 15 y 20 covachas excavadas en la pared a gran altura de forma que su acceso es prácticamente imposible sin los medios necesarios. Las investigaciones realizadas por Agustí Ribera desvelan que estas cuevas pudieron ser construidas con la finalidad de defensa en caso de emergencia grave. Su estrecha entrada (casi ventanas) se curva en los primeros metros hacia un lado de forma que a cualquier observador externo le es imposible saber si hay alguien dentro de ellas. Su acceso se hacía mediante cuerdas que, una vez recogidas, imposibilitaban subir a cualquiera ya que la más baja estaba a más de 10 metros desde la base de la pared. En caso de Guerra los habitantes podían recurrir a las cuevas y permanecer escondidos durante días sin que nadie percibiese su presencia. Algunas de las cuevas están comunicadas pero debido al paso del tiempo y la erosión es imposible saber cuales de las cuevas fueron creadas con pasos que permitían acceder de una a otra o en cuales la pared o el techo se ha derrumbado por desgaste.
Situada a casi 15 kilómetros del núcleo urbano en la zona más occidental del término, la Cañada del Flaco es una zona de Chella con un grán valor ecológico. Entre su frondosa vegetación, en el centro del barranco del mismo nombre, se alza la conocida casa de la Cañada del Flaco que después de muchos años de abandono se ha recuperado gracias a los esfuerzos de Gabi y Manuel Hermoso, propietarios actuales de la edificación. Los hermanos están recuperando todo el terreno restaurando, limpiando y cultivando las tierras colindantes y una de sus ocupaciones es la de dar alojamiento a turistas a cambio de trabajar unas pocas horas al día para mantener y mejorar esas tierras. Un tipo de turismo que no es muy conocido por la zona pero muy apreciado y solicitado en muchas partes del mundo. Así, ya han dado cobijo a turistas de Nueva Zelanda, Alemania, Australia y Estados Unidos que gustosamente han colaborado en las tareas del campo. Para solicitar alojamiento en este tipo de turismo teneis a vuestra disposición toda la información enhttp://ruralvolunteers.org/WHOSTS/publico/whosts_view.php?editid1=340 y más destinos con la misma filosofía de alojamiento a cambio de trabajo en http://www.wwoof.org/. En este paraje se puede disfrutar además de un entorno de belleza incalculable de la fuente de la Cañada del Flaco a pocos metros de la casa y de la mina del mismo nombre, un maniantial de aguas limpias excavada en la roca para un mejor acceso a este recurso natural.
El Zarzalet situado a unos 10 Km del Núcleo Urbano hacia el Oeste por un camino en parte asfaltado y en parte de tierra. Antíguamente se solía ir bastante allí de excursión o de acampada siendo un lugar de paz y tranquilidad rodeado de naturaleza. Allí se puede encontrar una pequeña balsa que se alimenta del agua que brota de la fuente del Zarzalet. También hay una cueva que se utilizaba para guardar el ganado.
Está situado en la parte más septentrional del término de Chella, a 5,5 Km. del núcleo urbano. El Barranco del lobo desemboca en en barranco del Matet y su acceso es bastante complicado debido a la maleza que cubre la zona. Existen allí una serie de covachas naturales que fueron ocupadas hace más de 4000 años por los primeros habitantes del término de Chella de los que se tiene constancia. La proximidad al agua y la cobertura natural que ofrecía el barranco del Lobo hicieron de la zona un lugar ideal para asentarse y así en el eneolítico superior (etapa comprendida entre los años 2500 a.C. y 1700a.C.) los primeros pobladores lo eligieron como residencia. Cabe destacar que el eneolítico o también conocido como Edad del Cobre es una etapa intermedia entre la edad de Piedra y la del Bronce. Allí se han encontrado multitud de restos arqueológicos destacando cerámicas, puntas de flecha, cuentas de collar o huesos humanos. Tampoco existe demasiada información acerca de estos pobladores debido al desinterés de la comunidad científica en este yacimiento y el desconocimiento, no obstante algunos arqueólogos recientemente han tenido interés en ella y es probable que en breve podamos saber más de ellos.
"Las Simas", propiciadas por un rio subterraneo y formadas por un gran seismo. Chella goza de buenas reservas de agua subterranea y este es otro ejemplo de ello. Un rio subterraneo atraviesa el término de Chella y pasa cerca de la ermita donde un poco más allá la erosión creó grandes cavernas y un gran terremoto hizo que el techo de estas se derrumbara formando una serie de simas que se extienden desde allí hacia el Sur llegando casi al término de Anna. En el fondo de las mismas, una exuberante vegetación delata la presencia de agua que no es visible a simple vista. La más accesible de ellas es la que se encuentra en las coordenadas 39º 2' 11,32'' N y 0º 39' 8,56'' O pero tambien es la más deteriorada por la acción del hombre. Siempre hay desalmados que no respetan las zonas naturales de su entorno y esta es un perfecto ejemplo de ello al servir de vertedero donde se han echado escombros, televisores, basura y demás. El resto de las Simas de momento no han sufrido dicha suerte.