Bicorp

Bicorp se situa sobre una pequeña colina rodeado por un meandro que forma el Barranco Moreno. Os recomendamos un paseo por su núcleo urbano de origen musulmán, especialmente alrededor de la iglesia de San Juan Evangelista del siglo XVI-XVIII. De la misma cronología son los restos del palacio de los señores de Bicorp, con su fachada labrada en piedra de estilo renacentista, presidida por el escudo heráldico de los barones de Bicorp.

Las fiestas populares se celebran del 15 al 18 de agosto, donde las verbenas, los pasacalles y los desfiles de Moros y Cristianos invaden sus calles. El mes de mayo está dedicado a las fiestas patronales en honor a la Santa Cruz y la bendición del término municipal.

Para reponer fuerzas nada mejor que disfrutar de la rica gastronomía local, a base de carnes a la brasa, el gazpacho manchego con carne de caza, o el mojete arriero, los griñones, etc. Otras delicias culinarias son el arroz al horno y el arroz de hierbas aromáticas de nuestras montañas. No dejéis de adquirir en los establecimientos locales productos tradicionales como la miel o el aceite de oliva.

El término municipal de Bicorp se caracteriza por un relieve montañoso de formas abruptas y escarpadas, atravesado por profundos barrancos que forman muelas como la de Bicorp. Unos parajes de gran belleza que podréis recorrer a pie o en bicicleta por su red de senderos y Btt-cicloturismo. El patrimonio natural e histórico se completa con el conjunto de abrigos rupestres declararos Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde destaca especialmente las cuevas de la Araña, que tiene su punto de salida e interpretación en el Ecomuseo de Bicorp.

El Ayuntamiento de Bicorp junto con el Museu Valencià d´Etnologia y la Dirección General de Patrimonio Valenciano, ha puesto en marcha el Centro de Interpretación del Patrimonio del Ecomuseo de Bicorp, un ambicioso proyecto que pretende revitalizar la economía local a través de nuestro Patrimonio Arqueológico, Etnológico y Paleontológico.
Es de destacar la existencia de un baile o danza típico del pueblo, lamentablemente hoy en el olvido, denominado "Jota del Raspallón" o "Rastregón" y cuyo nombre parece proceder de que durante la ejecución del mismo se arrastraban las alpargatas por el suelo. Más afortunada ha sido la conservación del traje típico bicorino, tanto masculino como femenino, y cada vez más a menudo se puede contemplar en diversos actos públicos.