Navarrés

Hermoso pueblo con un rico patrimonio cultural y natural que da nombre a la comarca.

El municipio se sitúa en el corazón de la comarca, bellamente asentado sobre un montículo coronado por la ermita del Santísimo Cristo de la Salud (s. XVIII). El origen de Navarrés se remonta a la época musulmana, como atestigua el castillo situado en un cerro próximo, construido a su vez sobre un asentamiento de la edad del Bronce.

Èl visitante podrá descubrir las empinadas calles del barrio antiguo de traza morisca y las cuevas excavadas en la roca a los pies de la ermita. Las calles alrededor de la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción (s. XVIII) y su Museo Parroquial son ya de traza cristiana. En la plaza del Barrio es posible refrescarse en la fuente La Marquesa o Fuente de los 24 Chorros.

Las fiestas patronales se celebran del 8 al 12 de octubre, en honor al Santísimo Cristo de la Salud y la Virgen del Remedio. El patrón San Gregorio celebra la “comida de los pobres”, a base de cazuelas de arrozal horno. Otra celebración singular es la conocida “hora del Quijal” de Todos Santos, donde los niños recorren las calles del pueblo y son recompensados con frutos secos y comida.

En la gastronomía local destacan las cazuelas al horno y el arroz con fesols i naps, las gachas, el mojete arriero y la larga lista de dulces artesanales.

El patrimonio natural de Navarrés destaca por parajes como el de Playamonte y las Fuentes, recientemente habilitados. El espacio natural de los Chorradores y el Barcal disponen de una sucesión de cascadas naturales de agua, que se pueden completar con la visita al pozo de aguas de las Quebradas. Los amantes de la aventura podrán disfrutar de las actividades náuticas en el embarcadero de la presa de Escalona o de la espeleología en la sima de Tous.

En el término de Navarrés abundan yacimientos arqueológicos de casi todas las épocas. Muestra del arte de los antiguos pobladores es el Caballito de La Traviesa, pieza de barro cocido de pequeñas dimensiones. También, se ha constatado presencia de la cultura ibérica bajo la influencia romana. Pero los que dejaron más huellas de su presencia en estas tierras fueron los musulmanes. Una fecha significativa en la historia de Navarrés fue la expulsión de los moriscos en 1609, ya que en esta fecha la mayor parte de la población era morisca y la expulsión no se vivió de forma pacífica. El pueblo de Navarrés sufrió un fuerte despoblamiento, situación que el entonces marqués de Navarrés, José de Proxita, intentó subsanar, mediante la Carta puebla, firmada el 12 de julio de 1611.