Millares

Ubicado a la vera del río Júcar es el destino para la escapada perfecta. Patrimonio cultural destacado con muestras de arte rupestre, huellas de dinosaurio o castillos medievales en un entorno natural privilegiado con rutas y paisajes increíbles.

Millares, pueblo de frontera en época musulmana y medieval, se sitúa estratégicamente a la vera del río Júcar y ha sido escenario de importantes hechos históricos como la revuelta morisca del año 1609. Un pasado que todavía se respira paseando por sus calles de traza musulmana, recorridas por la acequia que nace en la fuente y la balsa del Hinchidor y que alimenta también el pintoresco lavadero llamado El Clot.

Es indispensable un paseo tranquilo por su casco urbano, descubriendo edificios como el palacio de la baronía de Millares del siglo XVI. Un señorío ostentado hasta bien entrado el siglo XVII por la familia Bou. No menos interesante es la iglesia parroquial de la Transfiguración del Señor, construida sobre la antigua mezquita y con una importante ampliación a finales del siglo XVIII.

No hay que perderse la visita a la Colección Museográfica José Martínez Royo, un espacio expositivo de aproximación al riquísimo patrimonio paleontológico y arqueológico de Millares, con yacimientos de vista obligada como El Castillet, las pinturas rupestres del barranco del Nacimiento o el yacimiento de icnitas de dinosaurios de la Rambla de Tambuc, musealizado para las visitas organizadas, y dentro del parque Cultural Bicorp-Millares.

La red de senderos locales y el PR-CV 261 adentrará al visitante por el patrimonio natural y paisajístico de Millares, jalonado de fuentes, molinos, castillos, miradores privilegiados y, por supuesto, de arte rupestre.

La gastronomía destaca por su repostería variada, unido a los arroces y el gazpacho, como algunos de los manjares principales en las fiestas locales del mes de febrero en honor a San Blas y las del mes de agosto en honor al santísimo Cristo de la Salud.