Patrimonio Quesa


Construida por los Moriscos conversos tras la conquista del Rey D. Jaime I fue posteriormente reconstruida en el S. XVII y dedicada a San Antonio Abad. Se trata de una planta de cruz de aprox. 30 m en su brazo mas largo.
Ubicado al Este de la ermita de la Cruz, el castillo de Quesa se asienta sobre un enclave rocoso y escarpado, lugar estratégico desde donde se controlaba el tránsito hacia las tierras del interior remontando el cauce del Escalona. De origen musulmán, su construcción se remonta a los primeros siglos del segundo milenio. Los lienzos de muralla que todavía se observan adivinan lo que en su día fue el torreón y la torre vigía, así como el aljibe que preside el patio interior, esculpido en la roca, y que abastecía de agua a los que buscaron refugio en la fortaleza.
El Calvario de Quesa se extiende al norte de la población por la ladera del cerro del castillo a cuyos pies se encuentra el casco urbano. A sus rampas dispuestas en bancales de piedra que a la sombra de los pinos acogen las capillitas del Vía Crucis construidas en ladrillos rojizos se llega por la calle San Roque. En la parte más elevada de este Calvario y ligeramente separada del mismo encontramos la Ermita de la Santa Cruz en una especie de explanada de tierra que constituye un mirador con estupendas vistas. Desde la propia calle San Roque arranca una empinada y estrecha pista practicable para vehículos que nos lleva hasta su emplazamiento.