Parajes Naturales Anna

El Lago de la Albufera se encuentra a 1 km de distancia del municipio de Anna. Los múltiples nacimientos de agua que hay en sus profundidades posibilitaron asentamientos humanos en este paraje desde el Mesolítico, como demuestran los yacimientos encontrados.
El nacimiento de la Fuente Negra está a escasa distancia y por el gorgo se asciende hasta ella por un estrecho camino. Un antiguo caserío y lavadero se ubican junto al paraje. En él se puede beber de su fresca agua o disfrutar de un entorno tranquilo y relajante.
Más próximo al casco antiguo se encuentra el Gorgo Gaspar o de Palet, cuyas aguas procedentes de la Albufera conforman un salto que en otro tiempo daba energía hidráulica a una fábrica textil por medio de una noria, unas aguas que río abajo seguían aprovechándose para poner en funcionamiento otras industrias.
Más próximos al casco urbano tenemos otros parajes de interés. El Gorgo de la Escalera, próximo al campo de fútbol aparece como un gran cañón esculpido por las aguas del río, al cual se accede a través de 136 escalones. En sus frías aguas puede darse un baño o simplemente relajarse con la contemplación del paisaje y el sonido del agua que se precipita en forma de cascada en las profundidades del barranco, en otro tiempo aprovechada para la producción de electricidad.
El Gorgo Catalán, pequeño lago rodeado de árboles cuyas aguas proceden del manantial de la Fuente Negra. El lugar acondicionado para el baño dispone de un trampolín donde quien guste puede lanzarse a las profundidades de sus aguas. Muy próximo a este lugar se encuentra el río de Anna al cual podemos descender siguiendo el sendero local señalizado.
El 'Camino de las Fuentes' nos habla de un tiempo lejano en el que los musulmanes construyeron el puente de Garahament sobre el río para facilitar el acceso a los nacimientos de agua próximos. Como también nos trae el recuerdo de cuando las jóvenes del lugar iban con cántaros y botijos a las Fuentes de Abajo y de Arriba para suministrar agua con que cocinar y beber en sus hogares. Un paseo que hoy aún mantiene el encanto que supone andar entre una frondosa vegetación bajo el susurro constante del agua.
Muy cercano a la albufera encontramos el paraje de la Fuente de Marzo, arropado por imponentes rocas grisáceas pulidas por las crecidas del rio. En este pequeño lago se puede disfrutar de un apacible entorno con la visión al fondo de la antigua fábrica de tintes hoy en ruinas y la Venta de Marzo, un caserón con varios siglos de historia convertido hoy en casa rural.
Otras fuentes emanan agua que proceden de manantiales, destinadas al consumo humano mucho antes de instalarse en la villa las agua potables. El conocido como 'Camino de las Fuentes', es un paraje que se encuentra a pocos metros del casco antiguo y “Surtidor”. Este último se trata de un jardín en el que se alza una glorieta de estructura barroca revestida con azulejos de fabricación local, en los que se representan elementos arquitectónicos relevantes del municipio
El agua está presente en cada rincón del municipio, discurriendo por acequias para el riego de los campos, aprovechadas para mover molinos y fábricas en otro tiempo o aflorando en lavaderos aun hoy en uso, como el del Siprer, la Canaleta o la Balsa. En este último, su balaustrada barroca y sus aguas procedentes de la Albufera que caen a modo de cascada hacen a este último lavadero, situado en la Plaza de la alameda, uno de los rincones más emblemáticos de la Villa de Anna.